Todos los estudios concluyen en que la exposición al idioma inglés desde temprana edad, de manera regular y pautada, consiguen un mejor aprendizaje y favorecen su comprensión. Expresado lo anterior, en comparación con aquellos otros que inician el aprendizaje a edades más avanzadas. El comienzo en un idioma no maternal a temprana edad resulta, de ese modo, altamente ventajoso. Hay evidencia de que no se produce ninguna interferencia con el idioma materno, ni provoca dificultades con el aprendizaje. Más bien, suele darse un proceso de adquisiciones «en paralelo» entre ambas lenguas, la nueva y la de origen. Los primeros años de vida suponen una gran condición cerebral para el aprendizaje de nuevos idiomas y preparan bien – con estímulo adecuado – para una sólida competencia idiomática en la edad adulta. Esta adquisición temprana se desarrolla de un modo natural, comparable a la forma en que se incorpora la lengua materna. Con una alta inscripción de alumnos de Sala de cinco años de ambos turnos, se ha iniciado el trabajo en este curso de aproximación al idioma con dos estímulos semanales. Un ensayo para ir aclimatando a los más chicos a un par de jornadas de aprendizaje, con intensidad creciente y mucho contenido lúdico.

Exámenes internacionales.
El sábado 13 y domingo 14, los alumnos de 10th form se presentaron a rendir el examen internacional FCE acompañados por sus docentes.
