La recepción de sacramentos de los hijos implica un necesario compromiso familiar, es muy conveniente que resulte en una experiencia fuerte, en la que todos se sientan invitados a participar y a celebrar juntos. La catequesis familiar, la oración y el testimonio de fe resultan un componente primordial para los chicos. Si toda la familia se involucra activamente en la preparación, celebración y sostén en el tiempo de la vivencia de estos sacramentos, los hijos crecerán vigorosamente en su formación en la fe. Juntos en ese camino, el viernes 16 tuvimos la segunda reunión de padres de aquellos alumnos que este año recibirán los sacramentos de iniciación. Con mucho entusiasmo, pudieron reflexionar en grupos sobre distintos textos alusivos al valor de intensificar y renovar la vida de fe en familia. Al terminar compartieron con sus hijos un enriquecedor momento de oración frente a la imagen de la Virgen. Todos juntos agradecimos este año de inmensa gracia para todas las familias.
Un regalo para Nuestra Señora.
Durante el mes de octubre se nos invita a rezar el Rosario solos o, mejor, en familia.