El Ángel de la Guarda o Ángel Custodio, es aquel asignado para proteger, guardar y guiar a una persona, grupo o nación en particular, durante su existencia terrena. Sabiendo que mi Ángel de la Guarda en todo momento y lugar está a mi lado y sentir esa compañía, me da confianza, esperanza, seguridad y alegría. Como es habitual, con mucha unción, los chicos de 1er grado se consagraron a su Ángel custodio, ese verdadero amigo que los acompaña y protege. Como dice tan bien Santa Teresita del Niño Jesús:
«- Oh mi glorioso guardián,
guardián del cuerpo y del alma,
que en el cielo estás brillando
hecho dulce y pura llama
junto al trono del Eterno!
Por mí bajas a la tierra y
me alumbras con tu luz,
te haces mi hermano, ángel bello,
mi amigo y compañero».
Un regalo para Nuestra Señora.
Durante el mes de octubre se nos invita a rezar el Rosario solos o, mejor, en familia.