El martes pasado realizamos la representación de la entrada triunfal de Jesús en la ciudad de Jerusalén con los más chiquitos del Colegio. Sabemos que en el templo Jesús sana a personas que están enfermas, ciegas y tullidas. Cuando los niñitos ven esto, gritan alabanzas a Jesús. Nos cuenta la Escritura que esto hace que los sacerdotes se enojen, y le dicen a Jesús: ‘¿Oyes lo que están diciendo los niños?’
‘Sí,’ dice Jesús. ‘¿Nunca han leído en la Biblia donde dice: “De la boca de niñitos Dios sacará alabanza?”’ Así que los niños siguen alabando al rey dado por Dios. Nosotros queremos ser como esos niños. Y que nuestros niños sigan creciendo en la fe. Cada niño ha llevado a su casa un ramito de olivo para presentar en Misa el domingo de Ramos. Su presencia en nuestras casas nos recuerda todo el año que Jesús es nuestro Rey.

Indagamos acerca de nuestra Comunidad.
El objetivo es que reconozcan que todos formamos parte de una red y que el trabajo de cada persona ayuda a que la comunidad funcione, asegurando recursos, servicios y orden.

