¡Qué momento tan agridulce! Despedirse de nuestra vieja sede es decir adiós no sólo a un edificio, sino a los pasillos que guardan risas, los anhelados recreos y hasta la temible evocación de los nervios, antes de un examen.
Es el cierre de un capítulo que nos involucró como Comunidad. Unas paredes que se quedan atrás, ese último día ha sido realmente especial para quienes lo transitamos desde hace muchos años. Por supuesto, la esencia del Colegio se lleva en las vocaciones, en las anécdotas y en las amistades que se generaron ahí. Van acá algunas fotos de ese momento de melancolía, matizado por alguna ocurrencia graciosa. Sin dudas, lo nuevo también traerá sus propias historias.
Oh, Captain!, my Captain!
Las actividades que implican competencia a través del año escolar y que son transversales, convierten el rol de los capitanes en una pieza fundamental para la gestión del clima escolar y la formación integral.