La limpieza, hacia el fin de la obra, de una institución educativa por parte de los alumnos, tiene un gran valor simbólico que trasciende el esfuerzo y la simple tarea de aseo. La acción representa una transición, un rito de paso, que integra a los estudiantes en su nuevo espacio y fortalece ese sentido de pertenencia y responsabilidad que tanto nos interesa en su formación. Un grupo de alumnos voluntarios del Nivel Secundario, se empeñaron en tareas de remoción de escombros en la obra del nuevo edificio escolar. Al limpiar su nuevo «domicilio», los jóvenes han pasado, de ser ocupantes, a ser copropietarios del espacio. Simbólicamente, se van eliminando los escombros y el desorden, para dar paso a un ambiente limpio y ordenado, al que se apresta para la actividad académica.
Seguramente contribuirá a crear un vínculo personal con el lugar, sintiendo que no es solo algo que les ha sido dado, sino un ámbito que han ayudado a adecentar, adecuándolo para el aprendizaje. Han tenido oportunidad de trabajar en una tarea común que fomenta el compañerismo y la cooperación, aprendiendo. a reconocer que el bienestar de la comunidad escolar depende del esfuerzo de todos. Se refuerza así, la identidad grupal y ayudamos a fortalecer el tejido social de nuestro Colegio. El reconocimiento positivo de esta acción, les motivará a esos jóvenes a cuidar y mantener su entorno en el futuro.
Graduaciones que también enriquecen a nuestro Colegio.
Las graduaciones académicas de los docentes enriquecen a nuestra institución educativa.
