¡Qué alegría grande ha sido poder inaugurar el nuevo edificio escolar! Un hito enorme para cualquier comunidad. San José, como protector de la «Sagrada Familia» (que en este caso es la comunidad educativa), es la figura a la que adeudamos este agradecimiento. Frente a estas paredes novísimas, no podemos evitar pensar en el humilde carpintero de Nazaret. Con sus manos transformó la madera en hogar y sustento, y ahora, ha sido nuestro guía silencioso en este proceso de construcción. A él le encomendamos esta obra, pidiéndole que, así como cuidó el crecimiento de Jesús, cuide ahora el crecimiento de cada niño y joven que pasará por estas puertas. Hoy celebramos este logro bajo tu mirada protectora. ¡San José, gracias por nuestro nuevo hogar escolar! Que Dios bendiga a todos los que hicieron esto posible. Fue con un día de fiesta en el Colegio que quisimos expresar esta gratitud. Se celebró la Santa Misa en Su honor, en acción de gracias por todos los beneficios recibidos. Bajo su ejemplo de humildad, trabajo silencioso y confianza en Dios, renovamos nuestro compromiso de vivir esos valores que han estado encarnados en la Sagrada Familia de Nazareth. Pedimos especialmente a San José que cuide de nuestras familias y guíe cada acción del Colegio. Culminó la jornada con una linda » sorpresa de San José » para todos los alumnos.
Oh, Captain!, my Captain!
Las actividades que implican competencia a través del año escolar y que son transversales, convierten el rol de los capitanes en una pieza fundamental para la gestión del clima escolar y la formación integral.