Como lo hemos expresado, el valor de los arquetipos en la enseñanza secundaria radica en su capacidad para actuar como espejos de identidad, motores de motivación y herramientas de comprensión crítica, en una etapa compleja del desarrollo de nuestros alumnos. A través de su trabajo pedagógico, los arquetipos ofrecen un lenguaje simbólico universal que conecta el mundo interno del adolescente con las exigencias del propio crecimiento. Con esta orientación, los alumnos de primer año A del Nivel Secundario, representaron distintas escenas de «La Ilíada». Lo hicieron a partir de un guion teatral, que ellos mismos crearon, luego de haber leído y trabajado en clase el poema de Homero. ¡Felicitaciones, chicos!

Seguimos con el desarrollo de nuestro programa de convivencias.
Tal como está dicho, las convivencias de cada uno de los grupos de alumnos constituyen un pilar para formar personas integras a partir de los valores del Evangelio.


