La Primera Comunión es un paso trascendental en la vida de un niño católico. Es el momento en que, después de una preparación en la fe, recibe la Eucaristía por primera vez, un acto que simboliza la unión íntima con Jesucristo. Lo es también en la vida de las familias que otorgan la debida relevancia a la vida en los sacramentos. La primera Comunión marca el comienzo de una relación personal más profunda con Dios, fortaleciendo el camino espiritual y la pertenencia de cada uno de nuestros alumnos a la comunidad de la Iglesia. Es un día de alegría y un encuentro que alimenta el alma y la fe del niño.
Por lo dicho, el 13 de septiembre no es un día cualquiera para el Colegio. Hubo una nueva «cosecha» de unos encuentros entusiastas con Jesús. Un día que quedará guardado en el corazón de nuestros chicos. Gracias a todos los integrantes del equipo de Formación Religiosa que hicieron que estas ceremonias resulten inolvidables.
Un regalo para Nuestra Señora.
Durante el mes de octubre se nos invita a rezar el Rosario solos o, mejor, en familia.