De a poco, volviendo a las clases presenciales.

A partir de lo normado por los protocolos que autorizó la Jefatura de Inspección, se dio inicio a algunas actividades presenciales en el predio escolar. Un día de encuentro en el Colegio que, ciertamente, no es más que un gesto, en un año en el que la educación se postergó por encima de muchísimas otras actividades, desvalorizando así, la condición esencial del encuentro en las aulas. Esperamos que, cualquiera sea el panorama de salud del año entrante y la disponibilidad o no de vacunas, se ubique a las rutinas de los Colegios en la condición de prestación imprescindible. Sólo así se podrá empezar a recomponer la herramienta fundamental para enfrentar con éxito las crisis que padecemos.