Adaptando las prácticas escolares en todos los niveles para no perder la continuidad educativa.

Soplan vientos de cambio que casi parecen huracanes en torno a la educación tal y como la conocemos. Los docentes tratan de adaptarse a esta exigencia inesperada, ensayando nuevos estilos, pero sin querer perder ese fondo que el sentido común se niega a soltar. Es una mezcla de desconcierto y entusiasmo, de esperanza y colapso.

¿Cuán preparados estábamos para encarar una “educación a distancia”? ¿Qué podemos capitalizar de esta experiencia no buscada? ¿En qué medida vamos logrando perfeccionarnos en el intento? ¿Qué deuda quedará en materia de aprendizajes? ¿Cómo impactará en nuestro trabajo futuro? ¿Somos capaces de apreciar el valor instrumental de este recurso? Son todas preguntas que debemos hacernos, no solo el equipo directivo y los docentes, sino también los padres y los alumnos.

Si hay algo que podemos resaltar de todas estas cuestiones, en las que muchas veces, la acción a la que obliga la emergencia se antepone a las reflexiones, es el esfuerzo de buena parte de nuestro personal por capacitarse para el desafío.

Con el apoyo de la empresa IBM y gracias a la generosa intervención de dos madres del Colegio – Agustina Palacios y Clara Duarte – los directivos y docentes han recibido instrucción tutorial para incorporar el uso de la plataforma WEBEX que se suma así, como un muy valioso recurso – a los instrumentos que permiten llegar con medios virtuales a cumplir con la tarea docente, esta vez, hasta cada casa.